Jueves 17 de diciembre, 19:00: Charla y presentación del Proyecto Colaborativo y Horizontal Guifi.Net
Viernes 18 de diciembre a partir de las 11:00: Taller Práctico de Guifi.Net
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Será un espacio de diálogo e intercambio de experiencias donde seguir trabajando en red por la construcción de espacios de autoformación y difusión del pensamiento crítico.
Sobre el libro (Ed. Traficantes de Sueños): quizás pocos términos estén tan manidos y hayan sido tan usados como el de libertad. Sin aparentes dobles sentidos, fruto de un consenso que no necesita demostración, las sociedades modernas gritan por todas las esquinas que definitivamente y sin duda “somos libres”. Pero ¿qué quiere decir aquí “ser libres”? Para responder a esta pregunta este libro desarrolla una larga pesquisa filosófica y política acerca del concepto de libertad desde el pensamiento ilustrado. Y precisamente contra su naturalización, la autora pone en tela de juicio sus presuntos apoyos indiscutibles: el individuo y el Estado. A partir, entonces, de la crítica de Marx, de la negación en Spinoza del libre albedrío, del cuestionamiento feminista y de la rica máquina conceptual de Deleuze y Guattari, repropone una concepción de la subjetividad, en la que lo “común”, y lo “común” en la acción política, se vuelven la auténtica clave de la libertad. En este marco, la liberad se traduce en deseo: en deseo de la potencia del vivir, en deseo de alianza con los otros, en deseo de construir las condiciones de liberación colectiva. Lejos del individualismo solipsista de la libertad liberal que sólo puede pensar lo colectivo como pacto, esta lectura nos permite entender una nueva constitución subjetiva que aprovecha y refuerza esa energía activa del vivir que, como demuestra Galcerán, no puede darse más que en ese espacio siempre por construir que llamamos lo “común”.

La medicalización es el modo en el que la medicina moderna se expande más allá de su campo tradicional y penetra en áreas de la vida cotidiana que hasta ahora no se consideran médicas. Supone la colonización de espacios de la vida que se definen como patológicos. De esta forma refuerza su autoridad para definir y dirigir a las personas en nombre de un interés supremo: la salud. Se arroga el poder de determinar cuáles son las necesidades de la gente, categoriza a grupos por sus necesidades de salud y se autoimpone el mandato de examinar a toda la población.
La medicalización opera mediante un doble proceso: la medicalización de lo que se denomina desviación social, definiendo así la normalidad, y medicalización de la sociedad y la vida privada.
La medicalización se fundamenta en el complejo médico-industrial que ocupa un lugar privilegiado en el sistema productivo en las sociedades de capitalismo postfordista. El conjunto de industrias, grupos de presión y profesionales que lo conforman generan una demanda expansiva para el tratamiento industrial de la misma. Paradójicamente los objetivos del complejo médico-industrial no siempre coinciden con los problemas de salud más relevantes por su impacto. Un reciente libro de gran difusión los ha calificado como “los inventores de enfermedades”. Se inventan problemas para aplicar las soluciones disponibles.
El complejo médico industrial constituye uno de los centros de las sociedades actuales. En términos de consumo, marketing y publicidad su modelo es de los más sofisticados del mercado. El campo de la asistencia sanitaria constituye un espacio avanzado donde se ensayan tipos de control social propios de las nacientes sociedades de control.
Con independencia de los objetivos propios de salud, los dispositivos desde los que se implementa la medicalización ejercen un papel político esencial proyectando la responsabilidad sobre los sectores más marginales de su propia situación.


La Universidad Nómada junto con Museo Nacional Centro de Arte Contemporáneo Reina Sofía (MNCARS), la Universidad Libre y Experimental y la Casa Invisible de Málaga, organizan el encuentro Governance Cultural vs Instituciones de lo Común: derecho a la ciudad y nuevas políticas de la cultura, desde el día 17 hasta el 20 de junio.
El encuentro tiene una doble articulación; por un lado, una lectura crítica del espacio urbano europeo en lo tocante a las formas de gobierno de la producción cultural, contrastando el modelo de Málaga con el de otras ciudades europeas. Por otro lado una análisis de las diferentes formas de instituciones de movimientos sociales, a través del caso de la Casa Invisible, de experimentos de autoorganización y autoproducción en los campos cultural, social y cognitivo.
En primer lugar, el proyecto analizará las formas de gobierno que se dan en las denominadas ciudades creativas. ¿Qué son las ciudades creativas? Con la creciente desindustrialización y la consiguiente transformación de la economía basada cada vez más en las ideas, símbolos, lenguajes y comunicación, la creatividad es el elemento central para la producción de valor. Las ciudades creativas buscan la atracción de capitales, ya sean de tipo social, económico y/o simbólico para estimular la misma producción de valor a través de las ideas. Para ello son necesarias infraestructuras y productos o servicios, como se da en el caso de Málaga con la reciente "picassización" del centro de la ciudad, así como la creación del Centro de Arte Comtemporáneo (CAC), el Festival de Cine Español, o el Palacio de Ferias y Congresos, entre otros, además de la construcción de una imagen de marca de la ciudad que sea vendible tanto en los diferentes circuitos turísticos, con públicos cada vez más segmentados y especializados, como en otros más orientados a la atracción de capital humano, fuerza trabajo necesaria para el desarrollo de la economía de las ciudades creativas.
La construcción de una imagen de marca que no preexistía implica una transformación del espacio urbano y busca conseguir una revalorización al alza de los precios del suelo y del nivel de vida en general. Estas acciones aceleran un cambio de la población residente, no exento de altos niveles de conflictividad social, de una población de rentas bajas a otra con rentas más elevadas y con capacidades profesionales adaptadas a la nueva economía, así como la presencia de una población turística flotante, con mayor o menor afluencia en función de la época del año y/o de los servicios que la ciudad creativa ofrece: museos, ocio nocturno, bares y restaurantes, circuitos turísticos, etc.
Como veremos, la producción de branding metropolitano, y todas las acciones de gentrificación que conlleva, implica también producción de precarización de la vida, de flexibilidad laboral, de pocas garantías y de bajas rentas en los sectores de servicios y de producción cultural: limpiadoras, camareros/as, atención al público, artistas, etc.
La dinámica de transformar las ciudades en ciudades creativas es una dinámica global. Las formas de atracción de capitales se homogeneizan y cada vez se hace más difícil encontrar particularidades que diferencien claramente un lugar de otro, y que sean capaces de evitar el efecto déja vu que se da ya sea en lo que respecta a la gestión del espacio público, con diferentes ordenanzas municipales que transforman en manera restrictiva los usos y posibilidades del mismo, como en la oferta cultural, con los centros de arte contemporáneo repetitivos o los museos migaja que cuentan con patrimonios de reducido interés o con una actividad pública de baja calidad.
Existen ya varias experiencias, en diferentes contextos de ciudades creativas, de creación de instituciones de lo común, de espacios autónomos de gestión ciudadana, similares a la Casa Invisible, para la producción cultural, artística, social, educativa, de renta, que analizaremos en el seminario. Son experiencias aunadas en un lugar común: la producción de formas de vida, de subjetividad, de proyectos sociales, artísticos, y/o laborales, de lugares de encuentro no consumistas, de servicios y de trabajo cooperativo orientados a la construcción de un espacio urbano al que se le reclama la necesidad de contar con centros de gestión ciudadana.
Las Instituciones de lo Común ponen a trabajar la inteligencia colectiva en proyectos orientados a la autoorganización de la creatividad social y a la producción de conocimiento crítico conectado con las experiencias de lucha contra la precariedad, por la libertad de movimiento y por el acceso al conocimiento.
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